EDITORIAL DE OLIVIER SOUMAH-MIS

Después de un largo desarrollo de la globalización, hemos entrado en un periodo muy raro, de mucha incertidumbre por la llegada al poder de políticos populistas, electos por sus discursos antiglobalización, por su voluntad de poner barreras hasta muros entre los países. Claro hablo de Trump, pero no solo de él. En Europa tenemos nuestros Trump, se llaman Marine Lepen en Francia que lleva la delantera en las elecciones para las presidenciales de mayo, Geert Wilders en los Países Bajos, no gano pero se volvió el segundo partido del país, en Austria, en 2016 el ultra-nacionalista Norbert Hofer perdió las elecciones para las presidenciales pero para separar los dos candidatos tuvieron que organizar una segunda vuelta, y el partido ultra-nacionalista de Hofer se volvió el segundo partido del país, sin hablar del que si gano las elecciones en Filipinas el señor Rodrigo Duterte que autoriza los ciudadanos filipinos a matar, sin riesgo de juicio a los que venden y/o consumen drogas. Resultados 3000 muertos en los 3 primeros meses de su mandato.
¿Cómo explicar este claro y fuerte rechazo de la globalización?

2 pistas de reflexión:

1- Movimientos fuertes de migración, no es algo nuevo en Estados Unidos pero la tolerancia de los estadounidenses llego a su límite. No olvidemos que la segunda ciudad donde hay más mexicanos después de la Ciudad de México es Los Ángeles. Aún si en California la inmigración no esta tan mal vivida por parte de los californianos porque al fin estos inmigrantes participan fuertemente en el PIB del Estado y del país, está mucho más mal vivida por parte de los Estados del sur como Texas, Arizona, Nuevo México, etc.
En Europa, el movimiento de inmigración que empezó con los miles de africanos cruzando el mediterráneo cada día y el incesante flujo de millones de sirios, iraquís, afganos que huyen de sus países en guerra, destabilizaron a los gobiernos europeos e hizo crecer estos movimientos políticos populistas que piden cerrar las fronteras y como Trump en Estados Unidos quieren poner muros para “proteger” sus fronteras.

2- En relación con la globalización, hay los ganadores de la globalización, son los ricos, son los directivos y ejecutivos de las multinacionales, que viajan para desarrollar sus negocios sobre nuevos mercados, son los que conquistan que van adelante, que están en movimiento, y hay los perdedores de la globalización, los obreros en las plantas. Ellos vieron sus plantas y sus empleos irse primero en los 80s en Corea del Sur, y como el obrero coreano se volvió poco a poco demasiado caro, las plantas se fueron a China, pero mismo proceso hoy en día el obrero chino tan barato hace algunos años atrás ahora se volvió demasiado caro para estas plantas entonces se mudaron y se están mudando a México. ¡El obrero mexicano trabaja muy bien, pero es más barato que el obrero chino!!
¿Para cuánto tiempo? Que lo aprovechen ahora, es el momento de México, porque ya podemos anticipar lo que pasará, el obrero mexicano se volverá demasiado caro y seguramente será más interesante para estas empresas que siempre buscan costos bajos ir a África, tierras de futuro.

El problema es que todos estos millones de obreros que no se mueven con sus plantas, las plantas son móviles y ellos son inmóviles, nadie los preparo a estos cambios, están muy enojados, y un candidato que les promete que mantendrán los extranjeros afuera y que regresarán las plantas con los empleos a su país de origen, seguramente tendrá mucho éxito en las elecciones.

La diversidad, el multiculturalismo, la interculturalidad no tienen buena prensa con estos gobiernos populistas. Nosotros vivimos de esto, de esta riqueza, de estas diferencias y creemos en un mundo abierto, tolerante y creemos que el futuro es el mestizaje. No olviden que existen y cohabitan muchas culturas distintas, pero solo existe una sola raza: LA RAZA HUMANA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *